Ha transcurrido poco más de medio siglo desde que el primer modelo de limusina alargada, fabricado a partir de un automóvil Lincoln Continental estadounidense del año 1954, comenzara a rodar.
Desde entonces, los prototipos de estos vehículos de súper lujo han evolucionado no solo su apariencia externa en cuanto a carrocería y gama de colores, sino también, y sobre todo, su diseño interior.
Indiscutiblemente asociada al glamour, a la exquisitez y al confort, la limusina es también un poderoso símbolo de elegancia clásica que traspasa épocas y modas. No en vano cada elemento de su estructura y cada detalle de su diseño están ideados para que desde su interior la vida se vea de otra manera.
Un emblema del estilo más fashion a tu alcance
Hoy en día ya no resulta extraño presenciar el paso de una limusina por las calles de las ciudades más emblemáticas de Europa o Estados Unidos. Vehículos extraordinarios que se mezclan entre el tráfico urbano con su magnífica presencia y sus atractivos movimientos y forma de rodar. Al fin y al cabo, si para algo ha servido el paso del tiempo, además de para su perfeccionamiento, ha sido para hacer llegar su utilización a todos los públicos mediante la fórmula del alquiler.
Un recorrido turístico muy especial por la ciudad, un traslado inolvidable del aeropuerto hasta el hotel para viajeros con estilo, una forma única de desplazarse de la ciudad al campo un día excepcional, etc., son ocasiones inmejorables para tener en cuenta a la hora de decidirse por contratar un vehículo tan imponente.
Las limusinas con glamour están de moda en Madrid porque contemplar la belleza de La Cibeles o el atractivo de la Plaza de Neptuno desde el majestuoso interior de una limusina, mientras se disfruta de una copa de champagne en un trayecto con amigos o en un viaje romántico por la ciudad, es una experiencia fabulosa que cada vez más gente no quiere perderse.
Poder, dinero, glamour… y aventura
Como no podía ser de otra manera, la idea de un lujoso vehículo a motor de gran tamaño, como se define la limusina en el Diccionario de la RAE, tiene su origen en los carruajes de caballos de principios de siglo XX, que además eran conducidos por personas expresamente preparadas para su óptimo manejo.
Los mandatarios más poderosos del mundo la utilizan en sus traslados. La limusina de Barak Obama, apodada La Bestia, es un compendio de tecnología punta, como lo será la de Vladimir Putin cuando se dé por terminada su fabricación, prevista para 2017.
De ahí que cada vez con más asiduidad los directivos de grandes empresas o empresas con marcada influencia en su sector utilicen las limusinas para celebrar reuniones oficiales de trabajo mientras se disfruta de la tecnología y comodidad que ofrecen todas sus prestaciones.
Más inaudita es sin duda la experiencia que quiso vivir una pareja argentina al decidirse por recorrer América de sur a norte en su Limusina Cadillac de 1989, provista para la ocasión de su pertinente cocina y su correspondiente cama. Cincuenta mil kilómetros en total los que recorrieron durante dos años. ¡Alucinante!
La limusina, un coche de altura con temporada caliente
Pasado el mes de febrero no es lo más aconsejable dejar su contratación para el último momento. Llegado el buen tiempo se multiplican los acontecimientos en los que la limusina juega su papel más jugoso, el de otorgar a ese momento tan exclusivo un toque fashion digno del protagonista más distinguido.
Por este motivo, los clientes más precavidos ya reservan por anticipado su limusina, como hacen con su restaurante de referencia, su atuendo o la visita a su salón de belleza favorito.
El vehículo de las estrellas
La limusina es el icono por excelencia de los grandes actores y actrices de Hollywood, que recurren a sus servicios con asiduidad y sobre todo en ocasiones tan interesantes como las galas anuales y entregas de premios, en especial Los Oscar. Sus elegantes imágenes bajando de estos increíbles coches recorren el mundo entero.
Es fácil imaginar que este sea uno de los motivos por los que Estados Unidos es el país que más limusinas fabrica en el mundo, con marcas como Lincoln, Cadillac o Hummer.







